Olvídate de tener que buscar el momento para bajarte del coche, abrir el maletero, coger los triángulos y jugarte la vida andando, de día o de noche, por la carretera.
La seguridad es lo primero. La tuya y la del resto de conductores. Por eso podrás llevar esta luz que te ayudará a ver y a ser visto.
Si se avería tu coche podrás ponerla sobre el techo con sólo bajar la ventanilla y colocarla con los imanes. De este modo todos los vehículos que se acerquen a 1 km de tu coche averiado estarán sobre alerta y se reducirá el número de colisiones y atropellos.
Hablamos de averías, pero a nadie se le escapa que puede haber muchos motivos por los que un conductor se vea forzado a parar el vehículo: accidente, avería, pinchazo, hasta por no poder seguir avanzando por inundación o acumulación de nieve con baja visibilidad o por la noche. En todos estos casos el resto de los conductores sabrán que estás ahí antes incluso de verte.